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viernes, 8 de febrero de 2013

Lío preposicional en el PP. Se pasaron de listos.

Por Koke González

¡Qué recuerdos aquellos de la escuela, de pupitre y de compañero; bollo de chorizo en el recreo y lecciones de memoria, tiza y pizarra. Aquellas lecciones como la de las preposiciones: a, ante, bajo, cabe, con, contra…Todos las recitábamos de carrerilla, con más énfasis y agilidad en las primeras.
De, desde, en, entre, hacia, hasta…Llegados aquí, se iban apagando algunas voces, quizás perezosas en la noche anterior por no haberlas repasado, reiterando hasta la saciedad la lista completa.
Mediante, para, por, según, … Eran los avanzados de la clase, la crème de la crème los que alcanzando la s, aún no habían tartamudeado, dudado, o escrutado su cerebro cerrando los ojos.
Y con: sin, so, sobre, tras, llegábamos al final de la tortura para algunos y el orgullo de otros. Las preposiciones generalmente tienen la función de introducir complementos que aclaran o completan la información del sintagma. Completar y aclarar.
Sin, so, sobre, tras, era la élite al alcance de unos pocos. Sin, so, sobre, tras, marcaba la frontera entre los listos y los demás. Sin, so, sobre, tras, comenzó a diferenciar no sólo a los individuos, sino también a los grupos. Sin denota falta de algo; so significa bajo o debajo de; sobre se refiere a encima, además o acerca de; y tras es después, en busca o detrás de… A estos niveles ya muy pocos eran los agraciados con el don de recordar los diferentes significados. Y en Génova, se han hecho un lío preposicional sobrenatural. Porque sobre no es aquello donde se meten papeles, y tras no es una onomatopeya de golpe. Algunos parece que pensaron que sin sobre por lo bajo no se te ocurra llamar a esta puerta.

viernes, 24 de febrero de 2012

El nuevo Barrio Sésamo o Valencia Street

Seguro que muchos de los lectores se acuerdan de la hora de la merienda en los años 80 frente al televisor, con el morro untando en Nocilla mientras pasmados y sin pestañear observábamos las aventuras de Espinete, Don Pimpón, Julián el quiosquero, Chema el Panadero y la recua de críos que poblaban el más popular de todos los barrios. Aunque si me tengo que quedar con uno de los personajes de Barrio Sémano, ése es sin duda el entrañable Coco. Él nos enseñaba con su particular estilo las diferencias entre extremos: arriba y abajo, delante y detrás, cerca y lejos, e incluso izquierda y derecha.
Ahora, cuando creía que Barrio Sémano no iba a volver a mi vida, enciendo la tele y para sorpresa de un servidor, aparece ante mí un “remake” de Sesame Street. Sigo mirando y no reconozco a ninguno de sus habitantes. No hay quiosquero, no hay suaves peluches del tamaño de un humano y tampoco el singular panadero del flequillo. Lo que sí sigue habiendo, como en el original, es la recua de críos aunque no parecen jugar ni divertirse. Tampoco está el simpático bicho azul, pero sí aparecen otra clase de cocos enseñando a la audiencia las diferencias entre extremos. La lección esta vez está en saber discernir entre amigo y enemigo. Para los personajillos del nuevo programa televisivo, un amigo es alguien del alma y con bigote a diferencia del enemigo que lo reconocerás por su aspecto de imberbe. Al amigo, continúan explicando, se le mide el cuerpo y el entalle, mientras que al enemigo se le estalla el cuerpo. Mientras que al amigo se le regalan trajes, al enemigo se le reparten palos, eso sí también de forma gratuita. Y si al amigo se le exculpa de sus delitos, al enemigo se le detiene sin delitos sobre su conciencia. Decía que no había rastro de Chema el panadero, sin embargo aparecen sus homónimas femeninas; unas panaderas que ni son tan simpáticas y mucho menos ejercen una labor tan educativa.
Esto es Valencia Street, el nuevo modelo de televisión de entretenimiento del Partido Popular. Por cierto, aunque no es agradable de ver esta nueva programación, los habitantes del valle de Naviego también tienen derecho a acceder a la señal, por lo que un repetidor en condiciones no les vendría mal. Mientras tanto, han de saber que Valencia Street está disponible también en múltiples formatos multimedia que encontrarán en la red de redes.