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viernes, 14 de junio de 2013

Las páginas negras del libro político de Cangas

Por Koke G. Díez

El 16 de junio de 2007 un exalcade le decía a un alcalde en su toma de posesión que pasaría a la historia del concejo como el primer alcalde tránsfuga. Un año después, desde la comisión de seguimiento del pacto antitransfuguismo se declaraba tránsfuga a ese alcalde, como había vaticinado su predecesor. Fue el comienzo de la verdadera españolización de Cangas del Narcea y sus instituciones públicas. Hartos de ver y oír  en los medios la palabra tránsfuga, llegaba la moda a tierras canguesas. Y tanto fue así que 4 años más tarde se repetía la historia pero con los papeles cambiados. El transfuguismo, con el que la gente se lleva tanto las manos a la cabeza y hace cruces en el agua, no deja de ser lo que muchos siempre han demandado para el político, es decir, que tenga libertad para ejercer su voto y no esté constantemente ceñido a lo que marcan instancias superiores del partido. El transfuguismo, entendido como la libertad de conciencia de la persona, siempre que se guíe por intereses generales, se podría considerar hasta una práctica constructiva. El verdadero problema radica en la utilización de esa libertad para la venganza individual.

Cuatro años en el poder es tiempo suficiente para indagar, investigar a fondo y sacar a flote las muchas, como gustaba decir, tropelías de un exalcalde. Durante cuatro años todo el concejo estaba pendiente del momento en que saldrían a la luz las pruebas claras de las múltiples ilegalidades que se le suponían. Quizás revisar tanto expediente era un trabajo excesivo, tal vez buscaron y no hallaron, tal vez hallaron y callaron…¿quién sabe? El caso es que tras cuatro años, los ciudadanos sabían tanto de todas esas tropelías como cuatro años atrás. Nada.

Pasar a la historia como el primer alcalde tránsfuga, como le recalcaron a modo de reproche aquel 16 de junio de 2007, esta semana simplemente se ha convertido en una simple anécdota. Y siguiendo con el curso intensivo de españolización del municipio, este martes se ha escrito otra de las páginas negras de Cangas del Narcea, donde aquel que fue el primer alcalde tránsfuga se ha convertido en el primer político municipal imputado por un supuesto caso de corrupción. Si hasta la fecha sabíamos que dos técnicos municipales habían sido imputados por presunto delito de malversación de caudales públicos y falsedad documental siendo él alcalde, se ha ampliado la causa con su imputación, en este caso, y de momento, por supuestas irregularidades en la contratación de una obra.  En total, si esto llega a ser cierto, y ya lo comentaba la pasada semana, los cangueses, nos habrían birlado en torno a 650.000 euros. Sí, sí, algo así como 108 millones de aquellas pesetas tan majas. Lo que en cuatro años, querían haber buscado de su predecesor y sus tropelías, su sucesor en el cargo, y sobre todo un concejal de urbanismo, tránsfuga por no seguir las directrices marcadas por el partido al que representaba, ha divisado supuestas irregularidades y puesto el caso en manos de la fiscalía. Resultado: dos técnicos municipales, 6 empresas y 1 exalcalde imputados. Puede ser, a pesar incluso del PSOE que ha repudiado a sus díscolos, de que el segundo caso de transfuguismo cangués, responda más a esa variedad de interés colectivo y constructivo que al de inquina personal.

viernes, 7 de junio de 2013

Y no pasa nada

Por Koke G. Díez

¿Qué tendrá el asiento que tanto cuesta despegar el trasero de él? Da igual que sea el de un despacho de alcaldía, el de una consejería, el de un partido político,  el de un escaño o el de la presidencia de una asociación. Pueden enfangarse hasta el cuello, incluso haber buceado en apnea en el lodazal, y aún así, el mullido relleno de tayuelín oficial invita a mantener las posaderas haciendo ventosa en él.
Que tienes cuentas pendientes con la Seguridad Social, es decir, contigo, conmigo y con el que tengas al lado en estos momentos, pues nada, dices que dentro de un par de meses dimites; cuando pasa ese tiempo, el suficiente como para que dé tiempo a picotear de flor en flor y granjearse votos, pues vas y sometes a votación esa dimisión anunciada dos meses atrás. Con esto, puedes seguir contento y feliz en tu puestín porque el sufragio lo legitima. Eso sí, la deuda con la Seguridad Social, repito, contigo, conmigo y con su vecino, y con el vecino de su vecino, sigue teniéndola, y aunque llegue algún día a cancelarla, tendrá su expediente enfangado como para no poder estar de representante de nada ni de nadie.

Pero claro, en un país en el que se cuenta con ministras con confeti pegado a los lamparones de fango, y no pasa nada ni se mueve nadie; con presidentes y expresidentes del gobierno ilegalmente sobresalariados, con cúpulas enteras de partidos políticos llenas de B de barro y… de dinero por lo Bajinis, y no pasa nada ni se mueve nadie; y con diputados, alcaldes, concejales, sindicalistas, empresarios, banqueros, funcionarios…  inmersos en  corruptelas miles, y no pasa nada ni se mueve nadie;  con todo esto, pues, ¿qué podemos esperar?.

Y ya lo comenté alguna vez. No hace falta mirar y oír todo esto desde el otro lado de la televisión y radio; no hace falta leerlo en los periódicos. Sólo hay que asomarse a la ventana, mirar hacia los lados y ver que en sitios tan pequeños como Cangas del Narcea, no se está al margen de todo esto. Desde 2007 han ido salpicando tantos casos de supuesta corrupción al ayuntamiento cangués que deberían hacer reflexionar a todos. Pues es precisamente el dinero de todos el que está en juego sobre la mesa de los presuntos tramposos, ya sea por querer desviarlo hacia empresas propias,  afines y amigas, hacia nóminas por un trabajo no realizado; o hacia la externalización teledirigida de servicios públicos. Y claro, como territorio español que es Cangas del Narcea ¿alguien ha visto moverse a alguien?

viernes, 22 de febrero de 2013

Los magos con chistera no quieren competencia

Por Koke González

Las chisteras siempre han tenido un efecto de atracción hacia el público, sobre todo menor, muy importante. Era ver una sobre un escenario y saber que de ella iban a salir un montón de objetos: un conejo, pañuelos sinfín, percheros, y así una innumerable cantidad de piezas que guardaba en sus entrañas infinitas. Sí, infinitas porque las chisteras, como todos sabemos no tienen fondo. Los magos eran dioses para los niños. Internamente sabíamos que no podía ser posible pero siempre caíamos en la irresistible sensación de lo imposible, de lo mágico.
Los magos eran (y siguen siendo) trabajadores de la más estricta legalidad. No porque pagaban escrupulosamente sus impuestos, sino que a la petición de voluntarios que les prestase un billete, y después de un Abrakadabra bien dicho que continuaba con la desaparición del dinero, volvía a reaparecerlo y rembolsarlo a su dueño legítimo.
Hoy los magos están tristes. El intrusismo ha llegado a su profesión. Políticos, empresarios, trabajadores, todos se han subido al tren de la competencia desleal, siendo Cangas del Narcea, con lo pequeño y despoblado que es y está, un ejemplo de lugar donde ningún mago volverá a mostrar su buen hacer, ante el mal obrar de sus gentes. No hay chistera sino arca, no hay conejo, no hay percheros ni pañuelos. Su único truco está en pedir al público billetes para hacerlos desaparecer en el arca, también prestada. Y las entrañas del arca se lo tragan…pero no vuelve, ni en billete ni en especie. Simplemente desaparece.
Es el truco de la malversación de caudales y falsedad documental, que en Cangas ya va por su tercer acto, el que implica esta vez a miembros de la policía local. Esto ya parece la Gran Vía madrileña donde los espectáculos están en cartelera meses, incluso años, y cada noche siempre hay algo nuevo en ellos. En los teatros madrileños las novedades suelen ser motivos de improvación. En Cangas, de momento, está en el elenco de actores, cada vez más amplio. ¿Qué nos deparará el cuarto acto? Se admiten apuestas.

viernes, 18 de enero de 2013

Mucha mierda que limpiar

Por Koke González

El suroccidente se nos está llenando, perdónenme la expresión, de mierda. Así lo recogen las noticias de la semana, como la que ha denunciado el vertido de todo tipo de porquería directo al río Villar, procedentes del polígono industrial de La Curiscada. Y mientras unos empuercan por un sitio, otros quieren quitarse la suciedad de encima por el suyo. Así hemos visto cómo Cangas del Narcea anunciaba una nueva campaña de compostaje, que para el que no esté ducho en la materia, le diré que consiste, a grandes rasgos en descomponer humus, desperdicios, en definitiva…y vuelvan a perdonarme, “mierda lerenda” o como se dice oficialmente, materia orgánica, para convertirla en abono. Digamos que es como una parva de cuitu de toda la vida pero metida en un recipiente.
Está claro que la primera edición de “crea tu propio abono” en Cangas ha sido un éxito, cuando están a punto de estrenar su secuela. Lo que me gustaría saber es el resultado de esa ópera prima, porque a fin de cuentas deja muchos interrogantes en el aire. Aunque pensándolo bien, igual han dejado el desenlace para la parte II.
¿Cuánto se generó de abono? ¿En qué se utilizó? ¿Qué material orgánico se empleó en su fabricación? ¿Cuál ha sido el más utilizado? Si como el vino y las uvas…¿depende la calidad del abono de la materia que se eche en el cubo? ¿Sirve el papel como material compostable? ¿Qué grado de coincidencia hay entre la campaña de reconvertir, perdón y mil veces perdón, la mierda en abono, y la de airear expedientes que presuntamente contienen desfases económicos por valor de más de 600.000 euros? ¿Sabremos pronto el grado de pringadura odorífera de las personas que la fiscalía ha señalado con el dedo? ¿Nos enteraremos en este capítulo si hubo o no responsabilidades políticas en el presunto delito que ha denunciado el fiscal?
Les aconsejo un buen cubo de palomitas porque la nueva película promete.

miércoles, 2 de enero de 2013

La corrupción de unos y la inmunosuficiencia de los demás

Por Koke González

Ver la televisión, escuchar la radio o leer la prensa diaria sin espíritu crítico lleva a la inmunización contra problemas, situaciones, imágenes, etc. Esto es algo que está fuera de duda. De pequeños nos daban de comer de cara a la tele y ante nuestra negativa a más cucharadas, nuestra madre nos chantajeaba emocionalmente con un “con la cantidad de niños que se mueren en el mundo”, y en ese instante, o en otro, aparecían las tristes imágenes de los niños somalíes, las moscas y la extrema delgadez y enfermedad. El impacto en nosotros era tremendo; un impacto que al final se convertía en inversamente proporcional a la cantidad de veces que lo veías emitir, por efecto de la relajación de ese espíritu crítico. Esto mismo ocurrió con imágenes de atentados, de accidentes, de desastres naturales, y por qué no decirlo, también de corrupción. A todo nos hemos ido acostumbrando. Cuando el famoso Dioni robó aquel furgón, todos los españoles se llevaron las manos a la cabeza y no eran capaces de imaginar cuánto era y cuánto ocupaban 298 millones de pesetas. A partir de ahí, las imágenes y las cifras de corrupción comenzaron a llenar el espectro mediático. El Caso Filesa,; Luis Roldán y los fondos reservados; El caso Gescartera, El caso Malaya, El Caso de los ERE´s, El caso Campeón, El caso Gurtel, El caso Noos… La lista está siendo ya tan larga que la ciudadanía comienza a asumir como práctica normal el hecho corrupto y se relaja en su estudio crítico. Pero ya no sólo esto, sino que se habla con tal ligereza de cantidades de dinero, que da la apariencia que ahora el español sabe perfectamente lo que es y lo que ocupan los 120 millones de euros de tal caso o los 47 del otro.
Existe una segunda óptica para ver todos estos hechos de una forma crítica nuevamente. Y es la de la cercanía. Cuanto más cerca nos sintamos del hecho, más se despierta nuestro espíritu crítico y analítico hacia el asunto. Una tragedia sobre algo o alguien que conocemos despierta más interés y más sentimientos en nosotros. Por eso cuando un fiscal apunta con el dedo hacia un presunto delito de falsificación de documento público y presunta malversación de caudales de más de 600.000 euros en la anterior legislatura en el ayuntamiento de Cangas del Narcea, donde están imputados, al menos de momento, 2 técnicos municipales y 6 empresarios, lo único que deben de pedir los vecinos cangueses es, aparte de que se depuren todas las responsabilidades, si las hubiese, es que éste sea el único caso. Más que nada por temor a que los vecinos se acaben inmunizando. Por cierto, 600.000 euros son 100 millones de las antiguas rubias.